03 · Mesas y piezas
Mesas de comedor de madera y resina en toda España
La mesa de comedor es la pieza que más se mira de una casa. Por eso empezamos por el tablón: lo elegimos entero, lo abrimos y dejamos que la veta decida por dónde va la resina, no al revés.
De la madera en bruto a la mesa puesta
Trabajamos con madera maciza secada, normalmente nogal, con el canto natural a la vista. Sobre ese canto va la resina: un río transparente, pigmentado o con piedra, flores y otros elementos dentro, según lo que se quiera contar.
Después viene lo que no se ve en las fotos: el lijado por pasadas, el pulido y el acabado. Es la parte más larga y la que marca la diferencia entre una mesa bonita y una mesa que se puede usar todos los días.
- Medidas exactas para el hueco que tienes, no medidas de catálogo
- Tablero de una sola pieza o de dos tablones con río central
- Patas de acero (X, U, horquilla) o de madera maciza
- Acabado mate, satinado o brillo, a elegir
Materiales
La madera manda, la resina acompaña
Para una mesa de comedor buscamos un tablón ancho y ya seco, casi siempre nogal, con el canto natural entero. Antes de tocar la resina se estabilizan las grietas y los nudos que se mueven, porque una fisura que se deja abierta bajo el acabado acaba abriéndose también en el salón.
La resina se echa por capas y cada capa tiene su curado. El color se decide con el tablón delante: un azul profundo pide una veta oscura que lo sostenga, y un transparente sólo funciona si el canto es bonito por debajo, porque no esconde nada.
Cuántos comensales caben de verdad
La medida no sale de un catálogo, sale del hueco que tienes. Lo que miramos antes de dar un número:
- Unos 60 cm de borde por comensal: 180 cm para seis, 220–240 para ocho
- Noventa centímetros libres alrededor para retirar la silla sin chocar con la pared
- Altura habitual de 75 cm; si las sillas tienen brazos, se comprueba que pasen por debajo
- Dos tablones con río central dan más ancho que una sola pieza
Vivir con ella todos los días
Una mesa de resina aguanta el uso diario, pero no es piedra:
- Salvamanteles bajo la fuente caliente: el calor directo marca la resina
- Paño húmedo y jabón neutro; ni amoniaco ni estropajo
- Lejos de la ventana que le da el sol toda la tarde, que amarillea cualquier resina
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan
¿Cuánto tarda una mesa de comedor?
Depende del tamaño y del número de coladas de resina, que necesitan sus tiempos de curado. Te damos un plazo concreto al aceptar el presupuesto.
¿Se puede hacer con una madera concreta?
Si se encuentra el tablón adecuado, sí. La mayoría de nuestras mesas son de nogal, pero trabajamos otras maderas macizas.
¿Se puede ampliar o llevar extensiones?
Un tablero con río de resina se hace de una pieza; unas guías de extensión partirían el dibujo por la mitad. Si necesitas metros de vez en cuando, sale mejor una mesa fija algo más larga o una consola a juego que se arrime cuando haga falta.
¿Qué pasa si la madera se mueve con los años?
La madera maciza trabaja siempre un poco con la humedad de la casa. Por eso se parte de tablón ya secado y las patas se atornillan con holgura, para que el tablero pueda moverse unos milímetros sin partir la resina.
Dónde trabajamos
Una mesa grande no viaja sola
Un tablero de comedor no cabe en una furgoneta pequeña ni sube por cualquier escalera. Por eso, vaya donde vaya la mesa, lo primero que preguntamos es por dónde entra: ancho de puerta, rellano y ascensor. Entregamos en toda España y preferimos saber el recorrido antes de cortar el tablón, no después.
Contacto
Cuéntanos qué pieza tienes en la cabeza
Mándanos las medidas, el hueco donde va y, si tienes, una foto del ambiente. Te decimos qué se puede hacer y qué cuesta, sin compromiso.

