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03 · Mesas y piezas

Mesas de centro y auxiliares en toda España

Una mesa de centro se ve desde arriba y de cerca, sentado en el sofá. Ahí no se perdona un acabado regular, así que la tratamos igual que a una mesa de comedor, sólo que en pequeño.

Mesas de centro y auxiliares

Poca superficie, todo el detalle

Al ser piezas pequeñas se pueden permitir cosas que en una mesa grande serían excesivas: resina con pan de oro, piedra de río, un corte irregular que sigue la forma del tablón o una base de acero fino que la deja como flotando.

También hacemos juegos: mesa de centro y dos auxiliares con la misma madera y el mismo pigmento, para que el salón quede cosido sin ser monótono.

  • Mesas de centro rectangulares, redondas o de canto libre
  • Consolas estrechas para recibidor o detrás del sofá
  • Mesas nido y auxiliares a juego
  • Bases de acero al color que elijas
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Materiales

Aquí la resina es la protagonista

Una mesa de centro se mira desde arriba y de cerca, así que la resina deja de ser un río y pasa a ser el tema: bloques translúcidos con una rodaja de tronco dentro, cortes de olivo con los huecos rellenos, capas de color que cambian según la luz que entre por la tarde.

Al ser piezas pequeñas se pueden hacer coladas más profundas y jugar con lo que va dentro. Es también donde tiene sentido probar un color que en un tablero de comedor resultaría demasiado: aquí un verde intenso funciona, porque la pieza se ve entera de una vez.

La altura la marca el sofá

Una mesa de centro se falla por altura mucho antes que por tamaño:

  • A la altura del asiento del sofá o dos dedos por debajo, nunca por encima
  • Largo de unos dos tercios del sofá, para que no parezca un taburete perdido
  • Cuarenta centímetros entre el sofá y la mesa, para pasar sin ponerse de lado
  • Formato redondo si hay niños o si la sala es zona de paso

Lo que de verdad le hace daño

Es la pieza que más se toca y la que más vasos recibe:

  • Posavasos con las tazas calientes; el cerco del calor no se va luego
  • Levántala en peso, no la arrastres: las patas finas se descuadran
  • Un paño seco cada semana basta; los limpiacristales dejan velo sobre la resina

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan

¿Podéis hacer un juego a juego con mi mesa?

Sí, si conservamos madera del mismo lote o encontramos una veta parecida. Mándanos fotos y lo valoramos.

¿Aguantan una taza caliente?

La resina soporta el uso diario, pero no el calor directo. Te damos las recomendaciones de cuidado con la pieza.

¿Se pueden meter cosas mías dentro?

Sí, siempre que aguanten el calor de la colada y estén bien secas: piedras, conchas, monedas, flores prensadas. Lo que conserva humedad dentro termina pudriéndose bajo la resina, así que hay objetos que descartamos antes de empezar.

¿Pesa mucho para cambiarla de sitio?

Bastante, porque la resina pesa más que la madera a igual volumen. Una mesa de centro mediana la mueve una persona sin problema; un bloque macizo de los grandes pide dos.

Dónde trabajamos

La pieza más fácil de llevar lejos

Una mesa de centro cabe en una furgoneta normal y entra por cualquier puerta, así que es la que más lejos llega sin complicaciones. Se entrega montada en cualquier punto de España. Lo único que conviene tener decidido es el sitio, porque pesa bastante más de lo que aparenta.

Contacto

Cuéntanos qué pieza tienes en la cabeza

Mándanos las medidas, el hueco donde va y, si tienes, una foto del ambiente. Te decimos qué se puede hacer y qué cuesta, sin compromiso.

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